Ácido fólico, Omega-3, antioxidantes, organosulfatos. . . están en boca de todos y sabemos que son esenciales para nuestro organismo pero ¿qué significa en realidad cada uno de estos términos y cuáles son los beneficios que nos aportan?
Ácido elágico: compuesto vegetal que atrapa los agentes cancerígenos y los desintoxica.
Ácido fólico: vitamina del grupo B. Previene los defectos de nacimiento y reduce los niveles de homocisteína, un aminoácido que deteriora las arterias.
Ácidos grasos Omega-3: tipo de grasa que reduce los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular.
Ácido linoléico conjugado (ALC): la carne de vacuno, de cordero, los quesos grasos son ricos en ALC, que detiene la formación de tumores en animales.
Antocianos: pigmentos de plantas que protegen de la enfermedad cardiovascular.
Antioxidantes: evitan que los radicales libres (moléculas perniciosas) dañen el ADN. Éstos pueden producir cánceres, enfermedad cardiovascular y otras enfermedades crónicas.
Carotenoides: pigmentos vegetales que se convierten en vitamina A en el organismo. Hay de varios tipos: betacaroteno (reduce el riesgo cardiovascular y de cáncer), luteína y zeaxantina (relacionadas con menor riesgo de degeneración macular, que causa ceguera en personas mayores) y licopeno (relacionado con menores riesgos de cáncer y de ataque cardiaco).
Fitoestrógenos: compuestos vegetales similares a los estrógenos humanos. La diferencia es que los fitoestrógenos no promueven los cánceres de mama y endometrio, protegen frente a los mismos y tienen los mismos efectos positivos en el corazón y los huesos que los estrógenos humanos.
Flavonoides: compuestos vegetales que combaten el cáncer.
Indoles: también combaten el cáncer.
Grasas monoinsaturadas: las más saludables para el corazón.
Isoflavonas: actúan como hormonas de acción débil. Unos 90 mg de isoflavonas al día mejoran la densidad ósea.
Isotiocianatos: compuestos, entre ellos el sulforafano, que protegen del cáncer.
Lignanos: fitoestrógenos que previenen el cáncer.
Organosulfatos: compuestos de azufre que ayudan a reducir el colesterol y combaten las infecciones.
Ácido fólico, Omega-3, antioxidantes, organosulfatos. . . están en boca de todos y sabemos que son esenciales para nuestro organismo pero ¿qué significa en realidad cada uno de estos términos y cuáles son los beneficios que nos aportan?
Ácido elágico: compuesto vegetal que atrapa los agentes cancerígenos y los desintoxica.
Ácido fólico: vitamina del grupo B. Previene los defectos de nacimiento y reduce los niveles de homocisteína, un aminoácido que deteriora las arterias.
Ácidos grasos Omega-3: tipo de grasa que reduce los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular.
Ácido linoléico conjugado (ALC): la carne de vacuno, de cordero, los quesos grasos son ricos en ALC, que detiene la formación de tumores en animales.
Antocianos: pigmentos de plantas que protegen de la enfermedad cardiovascular.
Antioxidantes: evitan que los radicales libres (moléculas perniciosas) dañen el ADN. Éstos pueden producir cánceres, enfermedad cardiovascular y otras enfermedades crónicas.
Carotenoides: pigmentos vegetales que se convierten en vitamina A en el organismo. Hay de varios tipos: betacaroteno (reduce el riesgo cardiovascular y de cáncer), luteína y zeaxantina (relacionadas con menor riesgo de degeneración macular, que causa ceguera en personas mayores) y licopeno (relacionado con menores riesgos de cáncer y de ataque cardiaco).
Fitoestrógenos: compuestos vegetales similares a los estrógenos humanos. La diferencia es que los fitoestrógenos no promueven los cánceres de mama y endometrio, protegen frente a los mismos y tienen los mismos efectos positivos en el corazón y los huesos que los estrógenos humanos.
Flavonoides: compuestos vegetales que combaten el cáncer.
Indoles: también combaten el cáncer.
Grasas monoinsaturadas: las más saludables para el corazón.
Isoflavonas: actúan como hormonas de acción débil. Unos 90 mg de isoflavonas al día mejoran la densidad ósea.
Isotiocianatos: compuestos, entre ellos el sulforafano, que protegen del cáncer.
Lignanos: fitoestrógenos que previenen el cáncer.
Organosulfatos: compuestos de azufre que ayudan a reducir el colesterol y combaten las infecciones.